En el mar de la soledad, en el delirio de unas lágrimas,
solo quedan momentos alucinantes, solo quedan gotas de recuerdos.
Solo quedan los pecados y las casualidades que han llenado esos vacíos,
que han complementado mi mar.
Es importante que conozcas y que veas la luz de nostalgia que rodea mi esencia.
Y más importante que la ausencia no rodee tú camino.
Pero devuélveme mi alma y mis ojos para que pueda ver y sentir tu falsedad
para que pueda reírme y gozar cuando te ahogas en tu angustia.
Me da pena aquel que no desea ser, aquel que no se llena de placer
Y sobre todo aquel que se tiene lástima.
Destino cruel que invoca a los ángeles y demonios, al bien y al mal
al cielo y al infierno. Pero somos seres andantes
que desconocen el sentir y el pensar,
que no sucumben a la inmortalidad.
Solo regrésame mi alma y mis lamentos, mis historias y mi embriaguez
para que pueda disfrutar tu silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por sus comentarios