miércoles, 15 de mayo de 2013

Maestro

Soy profesor,soy maestro,no tengo sindicato,no tengo base.Nunca he ido a marchas ni a plantones.Soy estudiante,soy becario...Estoy jodido.

El Día del Maestro en México se celebra suspendiendo las clases.Entre plantones y violencia se aprende la lección del día. El sindicalismo charro y el apapacho al maestro sumiso hacen poderosa a "La maestra" Elba Esther hoy en el bote. A otro le dicen "El teacher", da las noticias en Televisa en horario estelar.Este enseña lo que no debe hacerse,predica con el ejemplo las carencias de su oficio.De matemáticas ni hablemos, los votos ni se cuentan y los impuestos se condonan.¿Para qué enseñar ciencia si la pseudociencia funciona bien? Ésta acapara el dinero fácilmente y mantiene al público cautivo y esperanzado.
¿Para qué enseñar?¿Para qué aprender? No se necesita nada que se imparta en las aulas para llegar a ser presidente. Lo elemental...saber leer...en teleprompter.

Si las figuras públicas imanes de los reflectores,que llenan estadios y que reciben premios ¡no tuvieron que quemarse las pestañas! Mejor tener el cerebro como nuevo. Pensar es para los que quieren morirse de hambre. Pateando balones o cantando cosas como "dame más gasolina" se gana bien.

Las aulas de clases se llenan de alumnos desnutridos,inquietos y respondones. Tanto que hasta panzones son. Otros,prefieren aprender a usar el teléfono celular. Aprender cómo funciona no es divertido,pero sí los juegos que tiene. "La letra con sangre entra" escuché decir. A mi me entró sin sangre. En este país se derrama mucha sangre y se están olvidando las letras. Los libros de texto comienzan a desaparecer, desplazados por la tecnología o adelgazados cada vez más por los ínfimos contenidos.

Los vicios educativos siguen el sistema a la perfección y el título se otorga. Ya le tocará a alguien más corregir al muchacho. Luego el muchacho no se corrige y compra el título en Santo Domingo, o lo compra a mensualidades en una universidad patito que lo mismo le da si el estudiante aprende o no. Paradójicamente, el negocio de la educación privada es negocio gracias a que los chamacos no se educan.

La tecnología nos rebasa, las tareas hoy día son una formalidad arcaica que resuelve wikipedia. Bendito internet que sirve para hacer tareas con menos esfuerzo. Si no tienes internet ya te fregaste. Como si estuviéramos en el siglo pasado, el estudiante tendrpa que ir a la biblioteca, ese espacio evitado por cualquier chico con la pretención de ser "cool" y con el miedo de ser tildado de "matado".

Ser maestro es duro. Agradar y convencer al estudiante que debe educarse es un arte.Antes con un garrote y las orejas de burro bastaba.Hoy nos debemos evaluar continuamente, actualizarnos,preparar las clases, calificar, preparar presentaciones. Además hay que llegar frescos y de buen semblante al aula. Quién sabe, todo vale la pena cuando al menos un estudiante levanta la mano ante la pregunta del maestro.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Tu recuerdo

Asombrado, bajo la tenue luz taciturna
te cito y busco tu nombre como te nombro,
como me gustas, aunque ajena me seas.

Acostumbro, ahora más que nunca
el macabro esbozo de una sonrisa
falsa, perversa y llena de mentira.

Ufano, mis pasos tratan de seguirte
en vano,
tus alas lindas baten
mis ojos miopes, lentos y torpes.

Fuimos como somos:
impropios, tontos y sordos,
amantes también,
¿me amaste?... te pregunto...

Sentimos la carne, husmeé tus huecos.
Volví al cándido aroma de tus besos,
zurcí recuerdos y en tus brazos
sentí congelados los tiempos.

Amor revuelto en camas, en instantes
breves como tus trazos,
como tus momentos
como lo que sentimos.

Mi mente torcida te busca en patrones inauditos,
en recovecos oscuros,
en el rebumbio de mis entrañas.

Hurgo entre tus vestigios impropios, profanos
y rebosantes de lujuria,
entre los trazos efímeros del calor
que crecimos, que no bautizamos.

Ojalá llegara el final de los días
y con ellos la agonía de mi sin ti.
Ojalá te fugaces como acostumbras,
como el espejo que me traga,
como la bruma
como los días.

Ojalá fueras viento, pero no como el que respiro,
tal vez como un ave pero no las que sigo,
ojalá me dolieras
pero sin testigos.