martes, 28 de diciembre de 2010

Pensemos en los que menos tienen

Puede parecer una reflexión motivada por las fechas. Ya lo dije antes y lo reitero, la navidad como ahora se celebra me enfada, y con ello las fechas plagadas de sentimentalismos de ocasión y consumismo. Más bien he tenido tiempo de pensar, por ser mis vacaciones, sobre estos días. Sobre la forma en la que veo la vida. He pensado en dios, en el hombre, en los amigos, en la familia, en la muerte. Ya sea mientras bebo una taza de café o mientras finjo poner atención al estúpido programa de la televisión. Por las noches me cuesta conciliar el sueño de sólo pensar en la desigualdad de nuestro mundo.
En días pasados mi familia y yo visitamos un poblado ubicado en el estado de Puebla, México; de nombre Tlapehuala, ubicado dentro del municipio de Xicotepec de Juárez (también conocido como Villa Juárez). Ya no me sorprende la miseria de la gente de esta pequeña comunidad. Me sorprende que la sociedad y el gobierno sea ciego a la situación que viven millones de mexicanos. Pero estamos en Navidad, "época de dar y compartir". Dar regalos es el espíritu de la navidad mercantilista. Nos quebramos la cabeza pensando qué regalar a nuestros parientes y amigos. Muchos elegimos la bufanda, una más a la colección. Tenemos más de lo que necesitamos. Pedimos más de lo que merecemos. Damos en injusta proporción. La gente pobre, los niños  sólo entienden y saben de carestía, de necesidad, de hambre. Al llegar a Tlapehuala encontramos gente noble, y entre ellos el peor de los males de nuestros tiempos: la ignorancia. Lo bueno es que tiene cura, lo malo es que depende de gran voluntad y decisión de muchas personas: sociedad y gobierno.
Quiero agradecer a las personas que contribuyeron materialmente y espiritualmente a mejorar un poco la vida de al menos una familia. Gracias de corazón. Pensemos más en los que más lo necesitan. Quiero compartir con ustedes algunas fotos tomadas en el lugar. Esperemos contar con el apoyo de más personas para nuestra próxima visita a Tlapehuala.





sábado, 25 de diciembre de 2010

Líneas de día


Tabasco 2010. Carlos Cuellar

Detrás de tu oreja hay un pequeño orificio por donde se cuela la luz,
y yo aprovecho para darte un beso cerca, tu no te das cuenta.
Escribo tu nombre en el muro de los enamorados, en ese manto azul
lleno de nubes y mañanas, y cuando se hace oscuro lo enciendo con
tu luz, esta vez la de tus ojos claros.
Despertamos juntos en un mundo que creo a veces me engaña,
pues a veces te veo princesa y a  veces tu calor me quema
pero siempre a tu lado me alivio.
Un día te escucho y otro día yo te cuento de cosas y casos.
"Amor mío"  y  "Paloma querida" nos cantamos en un momento íntimo
y después hacemos de desayunar abrazos revueltos con caricias y
para tomar preparamos una taza con sueños de los dos.
Dejamos atrás tantos vientos con aromas y zapatos pasajeros
para un día encontrarnos entre acordes y letras, y en medio los dos.
Recuerdo el día que junté todas las canciones de amor para hacer en una sola
tu cara, mi amor. Pero eso no es posible, no tengo todas, no hay tantas.
Ahora no estamos juntos, pero eso es lo malo de la física, por lo demás que
no puedo explicar pero entiendo te siento aquí junto.
Así pasan los días y con ellos los segundos y lo que es la vida, y  tu mi vida
a mi lado.
Me deslumbra un rayo de sol y lo entiendo como señal de tu luz ahora mismo
pensando en los dos. Seguro hasz recibido estas líneas aunque no estés frente al monitor.

Silencio II

Xicotepec; Puebla. Carlos Cuellar 2010.

A veces el silencio expresa más que un cúmulo de palabras forzadas.
A veces sucede que es mejor callar y hacer una pausa entre las voces,
detenerse y observar de cerca si es posible, como con lupa.
El tiempo sigue como el viento, desgastando poco a poco, lento.

Sed de voces, de manos, de abrazos y entre tanto silencio
son fracturas en los huesos
y como puñales tus labios cerrados

Voces ahogadas que terminan por cerrar los ojos cansados
ahogados también.
Las noches son mar agitado sin costa a la vista,
el faro que serían tus versos es ahora oscuridad y entre tu y yo silencio.