La naturaleza de tu cuerpo
Lento, suspendido en el tiempo es tu cuerpo...
como la profusa selva inexplorada e incomprendida
tu cuerpo permanece como eterna reserva
de la longevidad de las flores,
de la calma de las aves,
de las nubes que empapan la vida.
Sutil y compacto, ocupando un espacio perfecto
debajo de la caótica belleza de las estrellas,
tu cuerpo es seguido por rutas de cometas,
eres, por cierto, constelación trazada a cada momento.
Libre me pareces como un colibrí afuera de mi ventana
batiendo las alas, suspendida entre olores,
inalcanzable precisión viviendo en una corazonada,
casi flotando recreas un paraíso con tus colores.
Lejano, no he encontrado otra solución:
rodear tus fronteras, contemplar desde lejos
los atardeceres con el sol libando tus labios,
cómplice de los cielos celosos de la luz de tus ojos.