Al atardecer en las calles de la ciudad calurosa se encuentran un perro y un vagabundo. Vienen de direcciones contrarias, pero de mundos semejantes. Se identifican por la mendicidad de sus vidas. Se miran, se detienen cansados por la jornada. Huelen los aceites hirvientes en donde la carne y las frituras de los puestos de la calle se mofan del hambre del perro y del vagabundo. No les queda más que compartir el olor de la comida y la sombra de un árbol del parque. Todo a su alrededor es ajeno: las risas y los juegos de los niños, las pláticas, la compañía. A el vagabundo no le importa la cercanía del perro, más aún, este toma confianza y se acerca al vagabundo. Ambos saben el significado de la mendicidad, ambos comparten su libertad. Pasa más de una hora entre el ruido de la ciudad y el perro y el vagabundo se identifican por sus instintos. La noche comienza a advertir el inicio de la huida. El gélido viento y la luna en el horizonte comienzan a amenazar a la gente de las calles. El vagabundo se levanta, mira a su derecha y luego a su izquierda. No decide su rumbo. El perro mira fíjamamente hacia el frente. Todos los rumbos tienen el mismo destino para él. El vagabundo decide irse por la derecha, da unos pasos con la cabeza agachada y voltea a ver al perro. El perro lo mira, jadeante, indeciso, da unos pasos titubeantes hacia el vagabundo y después súbitamente se va por la izquierda. El vagabundo no se sorprende y continua su marcha sin volver a detenerse. Ambos comprenden entonces que la pobreza es cuestión de su destino. Su mendicidad, por otra parte se debe a que no saben estar compartir momentos en la vida con alguien más que con su propia miseria.
Textos libres, sin ataduras ni reglas. Sin prejuicios ni otro fin que el explorar las letras que busco y encuentro en mis pensamientos y sentimientos.
martes, 26 de mayo de 2009
Cuento. EL PERRO Y EL MENDIGO
Al atardecer en las calles de la ciudad calurosa se encuentran un perro y un vagabundo. Vienen de direcciones contrarias, pero de mundos semejantes. Se identifican por la mendicidad de sus vidas. Se miran, se detienen cansados por la jornada. Huelen los aceites hirvientes en donde la carne y las frituras de los puestos de la calle se mofan del hambre del perro y del vagabundo. No les queda más que compartir el olor de la comida y la sombra de un árbol del parque. Todo a su alrededor es ajeno: las risas y los juegos de los niños, las pláticas, la compañía. A el vagabundo no le importa la cercanía del perro, más aún, este toma confianza y se acerca al vagabundo. Ambos saben el significado de la mendicidad, ambos comparten su libertad. Pasa más de una hora entre el ruido de la ciudad y el perro y el vagabundo se identifican por sus instintos. La noche comienza a advertir el inicio de la huida. El gélido viento y la luna en el horizonte comienzan a amenazar a la gente de las calles. El vagabundo se levanta, mira a su derecha y luego a su izquierda. No decide su rumbo. El perro mira fíjamamente hacia el frente. Todos los rumbos tienen el mismo destino para él. El vagabundo decide irse por la derecha, da unos pasos con la cabeza agachada y voltea a ver al perro. El perro lo mira, jadeante, indeciso, da unos pasos titubeantes hacia el vagabundo y después súbitamente se va por la izquierda. El vagabundo no se sorprende y continua su marcha sin volver a detenerse. Ambos comprenden entonces que la pobreza es cuestión de su destino. Su mendicidad, por otra parte se debe a que no saben estar compartir momentos en la vida con alguien más que con su propia miseria.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Cambios

lunes, 18 de mayo de 2009
México lindo y jodido

"Lo más escandaloso del escándalo, es que uno llega a acostumbrarse."
- Según la organización Transparencia Internacional (TI), que mide ciertos parámetros sobre la corrupción el los países, en el año 2008, México ocupó el lugar 72 entre 180 países, con una calificación de 3.9. Cabe destacar que el primer lugar corresponde al país menos corrupto (Finlandia, Dinamarca y Nueva Zelanda, que obtuvieron 9.4), mientras que el país más corrupto es Somalia (con una calificación de 1.0).
- México ocupa el lugar 6 en deforestación a nivel mundial, según diferentes organismos, como la organización Greenpeace, WWF (World Wildlife México). Mientras que en 2008, el PVEM (Partido Verde Ecologista de México) señaló que México ocupó el lugar 3 en América Latina.
- En materia de educación, Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el sistema de educación básica de México se ubica en el último lugar de los treinta países que integran a este organismo.
- En cuanto al gasto en investigación y desarrollo (I+D); es decir, la inversión en ciencia y tecnología, México es el país más rezagado entre las naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con un reporte de este organismo:
La cantidad es equivalente a un cuarto de lo pagado por intereses de la deuda pública.
México destina sólo 0.4% del PIB a la investigación científica, Suecia, la nación de la OCDE que más asigna a este rubro: 3.8 de su producto interno bruto.
En un año el país registra dos patentes por millón de habitantes; Finlandia, 271. - La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) reveló en su Panorama de la educación 2008 o Education at a Glance de este año que México invierte por alumno 2 mil405 dólares, con lo que se encuentra al final de los países miembros; muy lejos de los 12 mil 788 de Estados Unidos o de los 12 mil 195 de Suiza que encabezan la lista.
Entre muchísimos datos más,.. ¿Qué lugar crees que ocupa México en temas como atención a la salud, calidad de vida, crecimiento económico, salarios, narcotráfico, violencia etc.?
Lo grave es no hacer nada y caer en la clásico síndrome de valemadrismo mexicano: ¡Híjole, pues ya qué, es culpa del gobierno! La sociedad mexicana también tiene que ver con estos resultados. A veces estamos más interesados por temas intrascendentes como el futbol, los chismes de las "estrellas", realities etc. Al ver tantas cifras negativas en las que se encuentra México, uno se pone a pensar sobre nuestro futuro. ¿A quién le importa?¿Por qué somo tan apáticos? Me viene a la mente la frase de Gaspar melchor de Jovellanos: "los pueblos tienen el gobierno que se merecen".