lunes, 17 de mayo de 2010

Notas sobre el buró



Desesperadamente, más a cada minuto, a veces incontrolable y hasta perverso
es pedirte entre mis brazos, hasta que parece doler como tantas heridas
como volverse loco cuando apareces y en tus ojos entiendo todo mi universo
aquel que estalló dejando más que planetas, más bien algunas secuelas.

Yo sin ti



Amar es ser como una hoja en el viento, a veces vuelas y sientes alcanzar el cielo, sientes la libertad  y nada más importa, aunque a veces pasa, como en el amor, que el viento deja de soplar y las alas se pierden, entonces uno cae, y llega al mismo lugar en donde comenzó...solo para comenzar de nuevo, y el aire nos vuelve a elevar como el amor.
Yo a veces



Presos, víctimas de la cama y ausentes de todo, desnudos y sin mirar  atrás, más bien buscando en el techo la respuesta a lo que ambos ya sabemos. Sin advertir si esto se parece al fuego, aquel que quema, o aquel que calienta y que alumbra. Seguimos aquí, tal vez jugando a que no nos conocemos, sacando cosas de un bombín, inventando la fuga que nos trajo hasta aquí. Y a veces tus palabras quisieran librarse de esta cama, y a veces siento tus manos como alas que quisieran volar, ¿y si te dijera que yo ya vuelo?, que aunque puedo, no quiero escapar.

Tu y yo



Confieso lo que soy, pues me arrepiento de ser mi propio enemigo en esta guerra,
y te hago la promesa de perder si de unirme a tus filas se trata,
 suerte tendré si decides que seamos aliados de este camino
si compartimos el mismo pecado de retar al destino
porque pasado y presente ya somos aunque poco,
pues el futuro contigo es lo que me hace fuerte.
No te creas esto una tormenta sino más bien
quiero que sepas que esto no se planea.
Pero si se da el caso de que tu eres quien se retira, no me pidas tregua
 no seré entonces quien pierda, no sabré negociarte mi bandera.
No hagamos entonces una guerra, dejemos las armas para quien las necesita,
pues desarmado ante ti prefiero estar, y tener así los brazos libres para rodear el campo de tu cuerpo.
¿Para qué zanjar distancias y hacer largas las fronteras?, te propongo caminar
te propongo seguir juntos hasta donde los pies se nos cansen, hasta donde se pueda.

Yo por estos días




La noche trae consigo


Sorteando la tristeza, ahogando la amargura que trae consigo la vida
pagando la cuenta de tu ausencia en mis sábanas y en mis brazos,
aún con la adrenalina que me dejó tu cuerpo y el rencor por tu huida
así se queda mi habitación, ardiendo y dejandote solo en sueños.

Y así se escribe este cuento que ha tenido comienzos, atajos y ¿finales?
y no me canso de ser pluma pues no me quejo por lo que no quisiste,
más bien me preocupo por saber lo que mereces, si acaso mis canciones
o tal vez el mismo cielo,  o estas letras necias que insisten en regarte
cuál flor hermosa tu linda cara...

Agradeceré en esta noche más que esta locura que me da las letras,
probaré más que este vino tinto que vinagre también ha sido,
ataré los cabos sueltos, aquellos de tus miedos y los de tus dudas
tiraré todo lo que nos sobra por la ventana, lo que he ofrecido
y no ha cosechado aún en tu campo pecho.