Despedida
Caminaron juntos tomados de las manos
por las calles lánguidas sin ninguna dirección,
callaron pues sus labios ya no les pertenecían,
ni el calor que guarecía en otra y en otro,
sólo sabían que les esperaba indiferencia y dolor.
Frágiles fueron los intentos, ahogadas las miradas
que apenas se encontraban expectantes y esquivas
y la incomodidad los alcanzó finalmente.
Ella dijo -no volverán a sanar nuestras heridas
sólo veremos evaporarse nuestros sueños
guarda si acaso este último recuerdo-.
Así se marcharon en direcciones opuestas
cargando las pocas ganas, convertidos en dolor
con tempestades sobre los ojos ausentes
y por si acaso apagaron las últimas brasas de su amor.
¿Cómo se pierde ante un simple beso dado al mismo tiempo,
en lugares distintos, con la persona equivocada?
¿cómo vencer las contradicciones del destino?
Cada cual abandona su ausencia, para convertirse en otros
con otras personas, en otros brazos, como por ósmosis,
con la convicción de entregarse a pesar de sus corazones rotos.
No dudan volver a abrir las cicatrices de su pecho
así como las palabras y el amor se les enredan
con otro nombre, con otras voces, en otro lecho.
"Juntos". Carlos Cuéllar, 2013.

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