domingo, 8 de julio de 2012

A una semana del fraude electoral en México.

Hoy hace una semana del fraude electoral en México. Se ha documentado, se ha demostrado. La gente lo sabe. En este país ocurrieron irregularidades que se gestaron desde antes del día de la elección. Aún así, millones de mexicanos teníamos esperanza. Le dimos un voto de confianza a las instituciones del país, por lo tanto, la cantidad de votantes fue mucho mayor en comparación con otras elecciones. Como nunca, y gracias a las "redes sociales" la gente se informó sobre la inequidad del proceso electoral. Muchos fuimos testigos del impacto mediático de algunos medios de comunicación: excesiva imagen, poco contenido, periodistas "chayoteros" sin escrúpulos y toda una maquinaria al servicio del mejor postor, de aquel a quien a pocos les conviene su triunfo. El día de la elección ya se comenzaba a fraguar el maquiavélico plan: compra masiva de votos, operación carrusel, quema de urnas, compra de funcionarios de casilla, entre un largo etcétera. Más aún, un sistema necesitado de legitimar un proceso sucio y corrompido, anunciaba -anticipadamente- que el ganador de la contienda sería EPN. Aún recuerdo el mensaje de Felipe Calderón anunciando y felicitando a su sucesor: un sujeto con mejor imagen pero igual de perverso. De tal suerte que esta falta de madurez política la interpreté más bien como las ansias por perpetrar el mismo sistema, y de paso atestar un golpe mediático al segundo lugar en las"tendencias". El mensaje comenzaba a ser claro y contundente "No importa lo que suceda, no importa lo que se manifieste en las urnas, ya elegimos a un ganador".



Imagenes realizadas por el autor. Imagenes tomada de yosoyantifraude.org y cotejadas en el PREP 2012.

Al pasar de los días, y pese a las abrumadoras evidencias de un fraude aununciado, el IFE y posteriormente el TRIFE, dan claros avisos de que no habría cambios. No se limpiaría el cochinero. Y si aún usted no cree en el fraude, lo invito a que por si mismo revise y analice los datos del PREP, o revise los hechos cuidadosamene, que vea los videos y las imágenes en la red de ciudadanos que aportaron miles de pruebas. Lo peor del caso es que nunca sabremos realmente quién obtuvo la mayoría de votos. Aunque en términos prácticos hemos visto a miles, millones  de personas manifestándose a favor del candidato de la izquierda. Una vez más tenemos un proceso plagado de incertidumbre y certeza jurídica. ¿Qué mensaje le enviaron las autoridades electorales a los ciudadanos? La respuesta parece ser que, no importa por quien vote, pues a final de cuentas este proceso se gana con dinero, no con convicciones. Aquellas mismas autoridades que llamaron al voto, que difundieron una campaña millonaria en contra del abstencionismo han quedado en el anecdotario pues en realidad nunca se respetaría la decisión popular.
Pronto, le darán la constancia de mayoría a EPN y a su farsa. Por seis largos años viviremos más de los mismos hechos que han lacerado a este país. Espero, con todo mi corazón, estar equivocado. Mis noches de insomnio me dan la pista de que no será así.

Fuimos millones los que queríamos y anhelábamos un cambio. Fuimos más los que deseamos una patria justa y digna. Fuimos más los que nos identificamos con las ideas progresistas encabezadas por un personaje, visceral tal vez, pero honesto. Sólo el pudo encaminar los esfuerzos de notables personajes entorno a un gabinete serio y que por primera vez en la historia habñia sido dado a conocer con antelación. Aún así, me quedó claro  que la fortaleza del enemigo no estaba en el talento, ni en la sensibilidad política o en un interés genuino por el bienestar del país.  La fortaleza del enemigo fue bruta: dinero a raudales, coacción al voto, intimidación, amenazas, una campaña mediática operada en complicidad de los medios masivos. En resumen, una telenovela de mala calidad que se convertirá en una película de terror para los mexicanos. Por ahí sonrien campantes los gobiernos pederastas, represores y asesinos, corruptos, derrochadores, viles y cínicos. Por ahí comienzan a relamerse los bigotes quienes han visto a México como negocio y no como patria. Regresa la fábrica de pobres, el partido que compra voluntades, que miente, que censura y oprime a quien opina en contra de él. Regresa el partido de las devaluaciones, el mismo que pudo perpetuarse 70 años bajo un esquema de corrupción. Ahora regresa "renovado" como dicen ellos. Y es cierto, porque han renovado sus estrategias y refinado sus métodos. Ahora tienen "boots", mercadólogos, y asesores.
Imagen tomada de la red.

Quienes vivimos este fraude seremos testigos de la historia de nuestro herido país. Seguiremos en pie de lucha, aunque aún no sepamos cómo lo haremos del todo. Sin embargo, sabemos nuestro deber. Relataremos a todo aquel que desconozca lo que sucedió el 2 de julio de 2012, la tragedia que ocurrió. Retaremos sin titubeos al próximo gobierno, pero lo haremos con inteligencia y organización. Ahora tenemos redes sociales. Los jóvenes han despertado y se sumarán a todos aquellos que han vivido los fraudes del pasado, las injusticias del gobierno, la irresponsabilidad de los que alguna vez prometieron y nunca cumplieron. Veremos si EPN cumple siquiera uno de sus compromisos. Espero que la luz de la vela que se ha encendido en esta oscuridad no sólo perdure, si no que se convierta en una llamarada que ilumine el camino hacia un México mejor, camino que aún se ve largo y lleno de obstáculos.

2 comentarios:

  1. exelente investigacion, ojala se pueda remediar algo y podamos tener al presidente que nosotros realmente elegimos o no?

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  2. Que buen trabajo, la oranización nos compete a todos, esto no es un inicio, es un continuar y nos detendremos hasta recuperar a nuestro país.

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