domingo, 27 de mayo de 2012

Los jóvenes de las marchas



"Si luchas pueder perder, si no luchas estás perdido"

Muy buen día a todos mis amigos. El intenso proceso electoral de las campañas presidenciales ha despertado un interés especial entre los jóvenes, principalmente en los jóvenes que tienen acceso a la red, y que participan en las denominadas "redes sociales". Qué importante es la participación de los jóvenes,  quienes -la mayoría- han actuado con responsabilidad y desde una posición que favorece el crecimiento de civilidad y democracia en nuestro país. Primero quiero referirme a los hechos que despertaron em movimiento denominado "yo soy 132". Por supuesto que no se trató de un malestar engendrado en la Universidad Iberoamericana. El descontento juvenil ya permeaba no sólo en las universidades, sino en las escuelas, en los centros de trabajo, en todos lados.  Particularmente creo que la gente que se ha preocupado por informarse seriamente, por conocer la verdad de este país. Quien ha hecho uso de la crítica y el análisis de la política nacional ya no puede quedarse callada. Las redes sociales han contribuido a la organización y han sido el canal ideal para transmitir un mensaje que busca libertad, que busca dignidad para el pueblo de México. No es tampoco casualidad que este movimiento social haya surgido en las aulas. Un gran aliciente es que la chispa se haya encendido en una universidad privada. La voz de muchos jóvenes se ha escuchado y ha trascendido más allá de los medios de comunicación que operan con oscuras prácticas de favoritismo y parcialidad. 




 El reclamo juvenil es claro y contundente: México merece libertad, merece oportunidades, merece progresar. Quienes creyeron -incluyéndome- que esta generación de jóvenes estaba perdida, hemos recibido una importante lección. Y es que la juventud que parecía dormida, en realidad estaba esperando el momento para alzar la voz. Una juventud que permanecia expectante pero nunca sometida se ha visto en el espejo y ha reconocido en aquel reflejo una identidad común. Hoy nos hemos dado cuenta del poder que tenemos en nuestras manos, y mejor aún, estamos empezando a reconocer nuestra responsabilidad como constructores de este país. Es por esto que aún tenemos pendientes ya que existe aún, pasividad  y apatía entre algunos de jóvenes, problemas alentados por el abandono de la misma sociedad y el gobierno. Lo cierto es que aprovechar esta coyuntura puede ser el pilar sobre el cual comience una nueva etapa para México.  Salir adelante no será empresa fácil pues los retos de nosotros los jóvenes son enormes. Hemos heredado los problemas de una nación polarizada, violenta, desinformada y manipulada. No debemos seguir en la tónica de los gobiernos y los poderosos de nuestro tiempo: serviles, deshonestos, corruptos, etc.




No podemos seguir siendo indiferentes con nuestros semejantes, con el pueblo, pues justamente al pueblo debemos nuestra identidad, nuestra raíz, y por si fuera poco, es el pueblo quien paga la educación que el estado se encarga de ensuciar. Por eso debemos salir en defensa de la educación: gratuita, laica y  universal.Es nuestra obligación no olvidar el reto y el compromiso que  tenemos, no en unos años sino hoy mismo. AHORA es el momento de actuar, mañana puede ser demasiado tarde. No dejemos de lado nuestras tareas diarias, pero hagamos lo posible por despertar a nuestros compañeros quienes aún se mueven tras la manipulación de los políticos deshonestos. Aquellos políticos que se aprovechan de la energía  y el estusiasmo de los jóvenes para sus intereses personales. Esos políticos que crean estructuras juveniles en épocas de elección y al estar en el poder dan la espalda a los jóvenes. Dígame acaso si han tomado en cuenta las necesidades reales de la juventud. Los problemas que enfrentamos se han enraizado en nuestro país, dando como resultado en muchos casos hierba mala, en lugar de frutos esperanzadores. Tras una breve reflexión, usted se dará cuenta de que los problemas son serios y bastantes, sólo algunos cito a continuación:


1. La educación no alcanza la cobertura nacional.
2. Mala calidad educativa
3. Insuficientes espacios deportivos y culturales
4. Falta de apoyo a los jóvenes con algún talento especial
5. Una francamente nula política incluyente hacia los jóvenes
6. Abandono a los niños y jóvenes indígenas
7. Escasez de trabajo, y salarios mal remunerados


Como dijo alguna vez el Che Guevara "en algunos años diremos, que el que tenga hasta sexto grado será un analfabeta, hay que estudiar de todas todas". No debemos bajar la guardia, pues este momento puede ser la diferencia entre una nación en picada, o una nación con un porvenir alentador para todo su pueblo., Debemos rachazar a quienes por años han ignorado a la juventud, aquellos viejos que dejaron de ser jóvenes cuando traicionaron los principios de fraternidad y solidaridad con sus semejantes. México ha llamado a sus jóvenes, los llama en auxilio de un país dividido y secuestrado por los poderosos. Aquí estamos, en pie de lucha, defenderemos nuestra libertad y nuestro derecho a tener una patria para todos. ¡Qué vivan los jóvenes!

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