Pienso en ti como desde hace tantas horas,
irremediablemente,
a pesar mio, pienso en nosotros
y si pequeño es este mundo de tantos
o fuimos puestos aquí, los dos.
Me doy cuenta entonces,
que en mi cabeza habitan tantos locos de un manicomio
y algunos preguntan por ti.
Luego,me aferro a esto que llamo realidad,
respiro un poco y bebo un sorbo de café
pero no veo la diferencia entre un sueño y tu.
Creo bailar contigo, algunas veces
algunas solo eres tu y nada,
tu cabello, tu sonrisa y tus afilados labios
que laceran o incitan, queman y alivian.
Escucharte es una dosis de paz o de guerra,
y yo mientras estoy a tu lado, quieto
esperando a ver qué pasa,
luego todo es calma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por sus comentarios