pero tengo la necesidad de escombrar en el cuarto donde me habitas,
de poner en orden el baúl, de tacharte de mi lista de antiguos conflictos
no más acosos en el espejo, no más esas tristes y solas lunas marchitas.
Disculpa el revoltijo de mis ideas, perdona la rabia que conociste
pero cambie lo que no te gustó, y ahora no estás para verlo
y yo estoy en dónde no quiero, sintiendo lo raro que es no verte
acompañado sólo de otro baúl de sueños tontos, y yo sin saberlo.

sublime...
ResponderEliminarX.